HLRnet.com:
Textos
La evaluación de las destrezas orales
LE ROY, Hans, La evaluación de las destrezas orales,
Lazarillo
(1997).
Las destrezas orales desempeñan un papel importantísimo
en la didá>ctica de la lengua. Cabe desde luego preguntarse lo que
entendemos exactamente, para definir después qué medios podemos
y debemos darnos para lograr los objetivos que nos parecen importantes.
1. Definición: lo que es hablar
La primera pregunta que es necesario formular es la de saber qué
entendemos por hablar, y qué entendemos por hablar bien.
Una primera respuesta podría llamarse aproximación semántica:
es la postura según la que hablar es transportar y trasladar un
contenido, codificarlo y descodificarlo.
Otro tipo de respuesta podría llamarse aproximación
pragmática: es la que considera que se hace algo con la lengua.
No se trata tanto de codificar un contenido preexistente, sino de influir
al otro (convenciéndolo de que haga algo) o de construir algo (el
contexto de un relato o de un suceso, por ejemplo). Esta aproximación
se puede acercar a la noción de acto de habla introducida por Austin
y Searle e integrada en la didáctica de los idiomas modernos desde
hace algún tiempo. Para clarificar, quisiéramos distinguir
entre tres definiciones de actos de habla:
-
el contenido (lo que se dice) [concepción casi idéntica a
la primera aproximación de la lengua];
-
la concepción pragmática (la retórica) [concepción
sofística, vieja de muchos siglos, que sigue teniendo valor, incluso
para la enseñanza de idiomas];
-
la concepción didáctica (el concepto o rótulo bajo
el que se mencionan ciertas estructuras).
Otra definición del diálogo nos la propone Carmen Bobes Naves
(1992:41), al decir que el diálogo es
-
un proceso semiótico interactivo en el que concurren varios
sujetos
-
un proceso que se desarrolla con la alternancia de turnos regulada por
una normativa social
-
un procesos semánticamente progresivo que se dirige hacia la unidad
de sentido en la que convergen todas las intervenciones
Esta aproximación tiene la ventaja de considerar la lengua hablada
en términos de intercambio, aspecto poco presente en las otras aproximaciones.
2 ¿Qué hay que evaluar? ¿Qué es hablar bien
(o mal)?
Al producir diálogo, no es raro que se produzcan fallos. Es evidente
que el aprendiz que aún no está completamente al gusto en
la lengua que está practicando y no tiene la experiencia y las reservas
lingüísticas de hablantes nativos, hará más errores.
2.1. Faltas y errores
Faltas son sistemáticas, es decir que afectan al mismo sistema de
la lengua. Errores son más bien accidentes ocasionales que se sitúan
en el habla.
Por otra parte, la palabra falta tiene una connotación
negativa que inculpa y acusa al alumno. La noción de error
le deja espacio de maniobra. De todos modos, si nos preocupamos principalmente
de la lengua, nunca se puede olvidar que las conversaciones pertenecen
a la contingencia del habla.
2.2. La pluralidad de la expresión
Sería falso reducir la nación de error a la sóla expresión
lingüística. Es obvio que hay más campos en los que
se pueden producir estos fallos. Sophie Moirand distingue entre varios
niveles de expresión (Bérard 1991:19): el nivel lingüístico,
el nivel discursivo, el nivel referencial y el nivel sociocultural. En
cada uno de estos se pueden originar fallos en la comunicación.
En lo que a la la expresión lingüística se refiere,
por lo menos los aspectos siguientes pueden considerarse:
-
la fonética y fonología
-
los elementos suprasegmentales (entonación, volumen, fluidez)
-
la morfología verbal y nominal
-
la sintaxis
-
la coherencia del discurso
-
aspectos pragmáticos: entablar, mantener e interrumpir la comunicación
de manera funcional y/o debida.
En cuanto al aspecto pragmático, distiguimos por lo menos entre
tres usos de la lengua (con la terminología de Austin y Searle):
-
lo que se dice (locutionary force);
-
cómo se dice (illocutionary force);
-
lo que se hace diciendo lo que se dice (perlocutionary force).
3. Hacia un esquema de evaluación
A partir de este análisis se puede elaborar un esquema de evaluación
más o menos completo para llegar a una descripción calitativa
de la comunicación oral de los alumnos. Un esquema de evaluación
se sitúa siempre entre dos polos opuestos: el polo de lo completo
y el de la funcionalidad. Es que cuánto más completo es un
esquema de evaluación, tanto más difícil es de manejar.
Un esquema 'funcional' podría contar los elementos siguientes:
-
pronunciación
-
léxico
-
morfosintaxis
-
comprensión
-
fluidez
-
coherencia e interacción
-
aspectos socioculturales.
Un esquema más completa es propuesto por Casanova (1993). Cuenta
varias decenas de páginas, y se divide en varias escalas: una escala
de valoración descriptiva de la comunicación oral, una del
uso oral del vocabulario, una para la comprensión y expresión
de mensajes literarios orales, una para debates, otra para entrevistas
etcétera.
Es evidente que no todos los aspectos recogidos en un esquema 'total'
tienen la misma importancia para la enseñanza del español
lengua extranjera, y que en función de la situación y/o del
público tal o tal aspecto será inválido o al contrario
trascendental.
4. Objetivos posibles de la enseñanza del ELE y cómo lograrlos
A partir de nuestra propia experiencia y de la situación de enseñanza
a adultos que es nuestra, el análisis de las destrezas orales da
lugar a una lista de objetivos que se puede resumir como en la relación
siguiente.
4.1 .A nivel lingüístico
4.1.1. Fonética
-
realización correcta de los fonemas, de los rasgos de los sonidos:
por ejemplo /x/
-
realización correcta de las variantes de los fonemas, de los rasgos
no pertinentes: por ejemplo /r/
-
realización correcta de los elementos suprasegmentales: entonación,
acentos, fluidez
4.1.2. Léxico
-
usar palabras conocidas
-
integrar palabras nuevas
-
variar el vocabulario
-
escoger la palabra adecuada
-
evitar los 'huecos'
4.1.3. Morfología y sintaxis
-
emplear las variantes morfológicas y sintácticas conocidas
que convengan
-
integrar nuevas estructuras
-
variar las estructuras morfosintácticas y adaptarlas a la situación
comunicativa
4.2. A nivel discursivo o pragmático
4.2.1. Saber qué se puede decir en qué circunstancias
-
saber a quién se puede dirigir la palabra
-
saber cómo dirigirse a alguien determinado
-
saber cuando hay que dejar el turno o hablar a su vez
4.2.2. Disponer de estrategias de verificación y compensación
4.2.3. Adaptarse a niveles y variaciones de lengua
-
adaptarse al ritmo del intercambio
-
adaptarse a situaciones particulares y a los actos de habla actuales
4.3. A nivel referencial
-
saber de qué se trata
-
evitar disparates
4.4. A nivel sociocultural
-
saber cómo está constituida la 'sociedad', y sobre todo las
diferencias entre la del hablante y la del oyente
-
temas enfocados
-
relaciones humanas
-
manera de hablar y de comportarse en interacción
-
saber qué se considera real y qué se dice ser imaginario
4.5. A nivel comprensivo
4.5.1. Fonética y fonología
-
reconocer la diferencia entre los distintos fonemas
-
reconocer la funcionalidad de los elementos suprasegmentales
-
sobrepasar la velocidad de la expresión de nativos
4.5.2. Léxico
-
reconocer lo conocido (palabras, estructuras morfosintácticas, hispanismos,
refranes)
-
disponer de recursos para poder inducir el sentido de lo desconocido
4.5.3. Morfología y léxico
-
reconocer las variantes morfológicas y sintácticas
-
reconocer el valor de estas variaciones
-
disponer de recursos para poder inducir el sentido de voces desconocidas
4.5.4. Discursivo/pragmático
-
desarrollar la comprensión y las estrategias compensatorias (preguntar,
adivinar y reconstituir)
-
reconocer el objetivo del hablante
-
reconocer el ambiente en el que se desarrolla la conversación
-
reconocer la funcionalidad de aspectos no verbales de la conversación
(mímica, gestos, proxémica)
4.5.5. Referencial
-
saber de qué se trata
-
reconocer aspectos conocidos
-
clasificar hechos presentados como (no) verídicos
4.5.6. Sociocultural
-
destacar regionalismos
-
reconocer niveles de lengua
5. Bibliografía
5.1. Teoría y didáctica de la comunicación
BANGE, Pierre, Analyse conversationnelle et théorie de l'action,
Paris, Hatier-Didier (Coll. Langues et apprentissage des langues), 1992.
BELLINGER, Lionel, L'expression orale, Presses Universitaires
de France (Que sais-je 1785), 4a ed., 1993.
BERARD, Evelyne, L'approche communicative. Théorie et pratiques,
Paris, CLE (Coll. Didactique des langues étrangères), 1991.
BOBES NAVES, María del Carmen, El diálogo. Estudio
pragmático, lingüístico y literario, Madrid, Gredos
(Biblioteca Románica Hispánica. Estudios y ensayos 375),
1992.
BOUCHER, Anne-Marie, DUPLANTIE, Monique, LEBLANC, Raymond, Pédagogie
de la communication dans l'enseignement d'une langue étrangère,
Bruxelles, De Boeck-Wesmael (Coll. Pédagogie en développement),
1988.
CASANOVA, María Antonia, La comunicación oral y su
didáctica, Madrid, La Muralla, 1993.
CASSANY, Daniel, LUNA, Marta, SANZ, Glòria, Enseñar
lengua, Madrid, Graó (Col. El Lápiz), 1994.
GUISLAIN, Georges, Didactique et communication, Bruxelles, Labor
(Coll. Horizon/Didactique), 1990.
LLOBERA, M, COTS, J.M. y otros, Competencia comunicativa. Documentos
básicos en la enseñanza de lenguas extranjeras, Madrid,
Edelsa (Col. Colección investigación didáctica), 1994.
MEYER, Michel, Questions de rhétorique. Langage, raison
et séduction, Paris, Librairie générale fran‡aise
(Livre de Poche), 1993.
5.2. Recursos de comunicación
FERNANDEZ CINTO, Jesús, Actos de habla de la lengua española.
Repertorio, Madrid, Edelsa-Edi-6 (Col. Investigación didáctica),
1991.
MATTE BON, Francisco, Gramática comunicativa del español
(1. De la lengua a la idea; 2. De la idea a la lengua), Madrid, Difusión,
1992.
Este texto está basado en un taller que el autor dirigió
luego del XXV Cursillo Europeo para Profesores de Español celebrado
en el Centre Universitaire de Luxembourg en julio de 1996. Prepublicación
en Internet en agosto de 1996. Publicación prevista en Lazarillo
(Salamanca).
Autor: Hans Le Roy.
Gracias por comunicarme observaciones y sugerencias.